La SIGEN publicó una guía para controlar el uso de inteligencia artificial en el Estado

El documento establece un marco de referencia de control interno para la implementación de IA en todo el Sector Público Nacional, con foco en gobernanza, transparencia y rendición de cuentas

La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) publicó la Guía de Controles Inteligencia Artificial 2026, un documento de 16 páginas que establece los lineamientos para que los organismos del Estado Nacional implementen herramientas de IA con criterios de control interno, seguridad y responsabilidad institucional.

La guía reconoce el potencial de la IA para modernizar la gestión pública —automatización de tareas administrativas, redacción asistida, clasificación de trámites, análisis de datos, atención ciudadana 24/7— pero parte de una premisa clara: la incorporación de IA no traslada la responsabilidad a los sistemas automatizados. Las decisiones, sus impactos y sus resultados continúan siendo responsabilidad de los funcionarios y las estructuras organizacionales que las implementan.

La SIGEN publicó una guía para controlar el uso de inteligencia artificial en el Estado

Dos escenarios, catorce controles


El documento organiza sus controles en torno a dos modalidades de uso: el uso individual de herramientas de IA generativa por parte de agentes públicos (como ChatGPT, Copilot o Gemini) sin integración a sistemas institucionales; y el uso de sistemas de IA incorporados a procesos, aplicaciones o decisiones organizacionales, con entrenamiento previo del algoritmo.

Para el primer caso, la guía exige que cada organismo defina una política de uso aprobada por el área de gestión informática, con intervención del área legal para analizar términos y condiciones de las herramientas, y con controles para evitar la exposición de información no pública. También establece que cuando la IA asiste en decisiones relevantes, debe garantizarse la revisión humana de los resultados, y que los procesos deben documentar cuándo un contenido fue generado o asistido por IA.

Para los sistemas de IA integrados a procesos organizacionales, la guía despliega catorce objetivos de control que abarcan desde la planificación y el análisis de factibilidad hasta la puesta en producción, la trazabilidad de operaciones, la gestión de incidentes y los controles ante ataques mediante datos maliciosos (como el adversarial machine learning). Un punto destacado es la exigencia de un acta de compromiso ético firmada por cada integrante del equipo a cargo del desarrollo de un sistema de IA.

Supervisión humana como eje


Uno de los principios transversales de la guía es la supervisión humana efectiva: los resultados de cualquier sistema de IA deben poder ser comprendidos y explicados por quienes los operan, y las decisiones críticas deben ser revisadas por personas. El documento también enfatiza la necesidad de capacitar a los agentes públicos para que eviten aceptar automáticamente los resultados de la IA sin revisión crítica, y para que identifiquen sesgos, alucinaciones o resultados no confiables.

La guía toma como referencia los principios de la OCDE y la UNESCO para la IA responsable, y actualiza el Programa de Auditoría – Sistemas con Inteligencia Artificial aprobado por SIGEN en 2024, incorporando las experiencias recogidas desde entonces.

El documento fue firmado por el Síndico General de la Nación, Alejandro Fabián Díaz, y está disponible en el sitio oficial del gobierno argentino.